domingo, 8 de noviembre de 2015

La sonrisa del melón, de Carlos del B. Iglesias

Esta reseña es un poco “extraña”. Va de un libro que aún no existe como tal.
¿Porqué? Porque aún no se ha editado ni publicado.
Y cómo puedo hacer la reseña de un libro que no existe físicamente, os preguntaréis. Pues porque su escritor tuvo el detalle de pedirme que hiciera la reseña estando en proceso de crowfunding (aunque creo que ya se ha cumplido el objetivo y este libro verá al fin la luz.)
Y, sinceramente, me alegro mucho.
Lo confieso: Alex Ford, el protagonista de esta historia, me ha robado el corazón.
Suele pasar. Seguro que os ha pasado alguna vez. Os topáis con una historia y, repente, y sin daros cuenta muchas veces, os encontráis pensando en ese personaje aunque no estáis leyendo sobre él en ese momento.
Y podéis imaginarlo con claridad, incluso ponerle rostro (yo se lo he puesto a Alex, aunque no diré de quién para sobre guardar su identidad. Aunque estoy segura de que cuando leáis su historia también le pondréis cara y puede que hasta coincida con la mía...)
Mujeriego, buscavidas, tramposo, mentiroso, jugador, embaucador, asesino a sueldo...
Menuda joya, ¿verdad? Pero también íntegro, sincero, encantador, con sentido del humor, con un corazón enorme, escritor (eso tira mucho), concienciado con la sociedad en la que vive. Mucho más complejo de lo que parece.
Y de repente, ahí estás, atrapada entre sus aventuras y desventuras, que no son pocas.
Con un ritmo que va aumentando vertiginosamente a medida que se acerca el desenlace de la historia.
Un desenlace que puedes imaginar, pero que te sorprende por completo.
Y, entre medias, sexo, juego, muerte, venganza, amor, chinos, películas comprometidas, corrupción,...
 No me digáis que no es una combinación de lo más interesante.

Alex Ford es un comercial, su trabajo “oficial”, y un asesino a sueldo, su “otro” trabajo (con una razón más que justificada para serlo)
Tiene bastante éxito entre las mujeres. Timador, jugador, embaucador, aunque con unos arraigados valores morales y de justicia que le hacen ser consecuente con sus acciones.
Un día conoce a una extraña y misteriosa mujer, Mar, de la que cree ir enamorándose, y que le cuenta lo poderosa y peligrosa que es.
Alex se siente fascinado con ella y aunque descubre cosas que le disgustan bastante, decide aceptar un encargo que Mar  le hace: eliminar a alguien y convertirse en una persona inmensamente rica, en un famoso escritor (su más ambicioso proyecto), codearse en el mundo de las altas esferas y tenerla en su cama una noche.
Ante esa oferta, Alex no lo duda y, sin esperarlo, su vida toma un giro muy peligroso en el que su vida y la de la gente que conoce, corre serio riesgo.
Enfrentarse a un peligroso objetivo; verse involucrado en un asunto de cintas de vídeo sobre pederastia que compromete a personas muy importantes e influyentes del país.
A partir de ese momento, y pensando que no tiene nada que perder, Alex decidirá imponer su justicia ante todo y pese a todo.
  
Sí que me ha hecho reír y sonreír esta historia. Pero también me ha hecho sentirme triste o enojada.
Impotente hacía la injusticia. Muy impotente.
Porque en este libro, también se hace una crítica y ataque hacia la sociedad en la que vivimos y hacia los gobernantes que nos gobiernan.
Aunque en este caso podemos hablar de que en cierta manera se hace justicia poética.
Me encanta esa justicia.
Muchas cosas os sorprenderán, como a mí, en esta historia.
Alex Ford, os robará un trocito de corazón.
Y le dejaréis robároslo. Cómo resistirse a alguien como él.

A ver si sois capaces de hacerlo...

Mónica Jurado Sáenz

1 comentario:

  1. Desde luego crea expectativas. Si algún día tengo ocasión, no me importaría leerlo. El título y la portada, también invitan.

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