lunes, 13 de febrero de 2012

Yo, Steve Jobs: O como vivir eternamente en la mente de los emprendedores

¿Genio oTirano? Mucha gente ha aventurado tras su muerte lo buen empresario que era, el cerebro que portaba y las ideas que fluían por sus venas. Pero otros recuerdan que trataba mal a sus empleados, que sus ideas las aplicaba a objetos que ya existían... ¿Qué hay de cierto? Lo cierto es que mal que les pese a algunos, tenía una poderosa aura de atracción que encandilaba hasta los más escépticos. ¿Quién se va a acordar de que alguna vez trató de forma desagradable a algún empleado? Pues seguramente el desafortunado de turno al que le llamó la atención. (Habría que saber también porqué lo haría). Al igual que con Ghandi, Malcom X y otros grandes pensadores... cuando uno nos deja, perduran sus ideas. Es ese su legado al mundo. Más allá del Mac, del iPhone, del iPad... ¿Sabéis qué hacía en los días previos a su muerte? Estaba desarrollando un hardware/software para enfermos de hospital. ¿Qué nos trae el libro editado por Paidós?,  Nos trae sus palabras. Recopiladas de diferentes publicaciones tanto impresas como digitales.
¿Cuál es el legado de Jobs? "Seguid hambrientos, seguid arriesgando". Cierto es que su discurso en la graduación de cierta universidad fue humano, directo y que llegaba dentro. Desde que lo vi cambió mi forma de verle. Antes solo era un nombre. ¿Quién es Steve Jobs? El tío ese de la empresa de la manzana. Ahora, tiene nombre, tiene un rostro y tiene algo que dejarnos.

"Si el hardware es el cerebro y el nervio de nuestros productos, el software es el alma"

"Es una locura: todos tenemos una vida con muchas ocupaciones, diversos trabajos, intereses..., y algunos tenemos hijos. La vida de cada individuo, en lugar de simplificarse, se complica cada vez más en esta sociedad tan atareada. No queda tiempo para aprender y todo es cada vez más complicado [...]. No nos sobra tiempo para aprender cómo hacer funcionar una lavadora o un teléfono."

Una vez dijo Steve: si no hubiese hecho un curso de caligrafía, seguramente los ordenadores seguirían teniendo los carácteres cuadriculados, es un ejemplo de como sacar partido a cosas en principio triviales o que no les damos importancia. ¿A quién no le gusta cambiar de vez en cuando de tipografía? Microsoft, según entendidos sólo hacían que copiar las ideas de Jobs y aplicarlas a su entorno Windows.

Gracias a Steve, casi hay un ordenador en cada casa sino dos. Si no fuese por sus ideas seguramente solamente estarían disponibles para grandes potencias y grandes bolsillos.

El libro en sí, quizá no sea más que un "manual de optimismo", pero un optimismo para afrontar la vida de diferente manera. De no quedarte sentado a ver lo que te viene, sino a ir a por ello. De apostar por ti mismo. De hacer fluir las ideas y de llevarlas a cabo. Es una palmadita en la espalda para salir a flote en los peores momentos.

"Tal como has señalado, he proporcionado más ordenadores a cualquier centro de enseñanza que ninguna otra persona del mundo y estoy totalmente convencido de que eso no es ni mucho menos lo más importante. Lo más importante es la persona. La persona que incita y alimenta tu curiosidad. Y eso no pueden hacerlo lás máquinas igual que la persona."

Y una de las que más me ha gustado:

"No necesitáis tomar notas. Si es importante se os quedará grabado"



Aída Albiar.

 






Título: Yo, Steve Jobs
Autor: George Beahm
Editorial Paidós
Portada: Judith G. Barcina
109 Páginas / 10,95 €
ISBN: 978-84-493-2630-1

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